martes, 23 de febrero de 2010

Aficciones artísticas.

Me gusta el calor y la sensación de unión con otra persona.
Me gusta sentir como se introducen dentro de mi, o como me introduzco dentro de alguien.
Adoro sentir placer, pero no más de lo que adoro darlo.
Me encanta sentir la satisfacción ajena cuando la provoco.
Me gusta jugar, provocar, excitar.
No podría vivir sin sentir como mi cuerpo se deshace.
Me gusta acariciar.
Me gusta la sensación de complicidad con miradas.
Adoro que me acaricien, que una mano pase por todo mi cuerpo.
Me encanta el tacto de una lengua recorriendo el camino marcado por las caricias.
Me gustan los labios carnosos.
No podría vivir sin besar, sin morder, sin lamer.
Me gusta alcanzar el climax simultáneamente.
Me gusta la sensualidad.
Adoro el tacto, tímido, lo adoro también cuando es brusco y pasional.
Me encanta sentir que no hay tiempo.
Me gusta la sensación de que mi piel se funda con la suya.
Me gusta la sutileza, la insinuación.




Me encanta poner el caramelo en la boca y arrebatarlo, me encanta que me lo hagan.
No podría vivir sin las sensaciones de unión con otras personas.
Me gusta experimentar, disfrutar, volar.
Me gusta que cada día sea diferente, las sensaciones nuevas.
Me encanta tener un orgasmo y gritar de placer.
Me gusta que mis ojos, que mi cara, expresen lo que siento.
Me gusta ver en la otra persona su expresión de placer.
Me gratifica pensar que soy yo la que lo provoca.
Me encanta el cuerpo de una mujer.
Me gustan los pensamientos de la gente.
No podría vivir sin investigar la mente de quienes me rodean.
Me encanta cómo mi visión, físicamente hablando, de ellos cambia según su mentalidad.
Me gusta ver la belleza interior en el exterior.
Me gusta sentirla dentro de mí.
Me encanta lo diferente, lo fuera de lo normal.
Me gusta todo lo que conlleva la sexualidad, un concepto tan sumamente amplio y maravilloso.
Me gusta saber sentir que el sexo no es solo follar.
Me encanta la sensación de libertad.
No podría vivir sin sexo, sin sexualidad y todo lo que ella conlleva.
Y me gusta poder decirlo, sin tabúes.
A pesar de que odie los prejuicios que hagan pensar mal de las mujeres que amamos el sexo.
De que deteste ser criticada por ello.
Creo que es uno de los mejores placeres de la vida.
El sexo, la sexualidad y la mente.
Hay que follarse a las mentes.

viernes, 19 de febrero de 2010

Somos casi música.

Tú eres música. No sólo tu música. Tú. Tu voz, tu mente, tu cuerpo. Tu forma de pensar. Tú. No se, es demasiado poder resumir algo tan grande en una palabra tan pequeña. Y no lo achaques a la sinestesia. Tú eres música, y quizá la mejor que he oído y visto, la mejor que he sentido.
Es un color distinto, es tu color, tu sonido, tu música. Tú. Y, ¿para que más? Podría desaparecer cualquier rastro de música en mi vida si siguiera estando tu música. Tú, creo que no puedo decir nada mejor.





Hoy, tú.

lunes, 15 de febrero de 2010

Rayas.

Hoy me dijeron algo así como que los niños hablan primero en presente. Porque el presente es lo que existe, por tanto lo que resulta más fácil de comprender. Más tarde aprenden a hablar en pasado. Porque es lo que ha existido, por tanto sería el siguiente en cuanto a nivel de facilidad. Y por último, aprendemos a usar el futuro.
El futuro. Quizá aprendamos demasiado y abusemos de ello. Continuamente pensamos en él, lo planificamos, convirtiendo nuestra vida en lo menos espontáneo posible. Quizá esa sea la forma menos inofensiva de utilizarle.
Creamos ilusiones hablando del futuro, falsas espectativas.
Las ilusiones. Duelen. Se rompen. Son muy frágiles. Sueños. ¿Para qué? Para que se vayan, se rompan, se disipen, se esfumen y duela.
Ilusiones y esperanzas. Espectativas. Todas hacen daño. Alguien me dijo alguna vez que era mejor no esperar nada nunca, así no hay decepción y si ocurre algo ilusiona el doble. Quizá sea verdad, suele tener razón.
No me gusta el futuro, al menos no hablar de él. Lo veo demasiado estúpido y masoquista. Y todo el mundo lo hace. Todo el mundo se desilusiona. Aunque por otro lado, quizá sea esa la clave de vivir momentos felices. Yo quiero vivir espontaneamente y sin ilusiones que se desvanezcan, sin pensar en algo que quizá no exista.
Quien sabe... igual temo al futuro.
Sólo se que hoy vuelven a ser las 12 de la noche y no tengo sueño, que, seguramente sea el día de estas últimas semanas que más pronto acabe en la cama, no sé, cuando llegue el momento se verá. No veo más allá del fin de semana, pero tampoco quiero ver más.

Rayas, rayas grises. Como un 39.
Hoy, escribo cosas sin sentido mientras intento que no te vayas, porque se que la vida contigo si da para más.

Siento el plagio, peeeeeeero... ¿prefieres a la SGAE?

domingo, 7 de febrero de 2010

Científicamente.

El avance científico, crecimiento exponencial del conocimiento.
Desde que esta forma de conocer el porqué de los fenómenos que ocurren a nuestro alrededor apareció, el mundo ha, lógicamente, experimentado cambios. ¿Pero realmente el avance científico supone un avance mundial?

Sin lugar a dudas gracias a la ciencia conocemos y sabemos infinidad de cuestiones que sin ella no podríamos hacerlo, la ciencia en sí, no supone ni un bien ni un mal para el mundo, simplemente es. Son explicaciones racionales, universales y demostrables de nuestra realidad, por tanto no tienen porqué ser un bien, ni una amenaza para el mundo.
Éste bien o esta amenaza viene dado por el buen o mal uso que le demos a la ciencia.

"Gracias" a que el ser humano ha sabido utilizar la ciencia, actualmente somos la especie dominante y el mundo, prácticamente, se rige por nosotros. Hemos alargado nuestra vida de manera científica, es decir, de forma artificial. Nuestra esperanza de vida ha crecido exponencialmente a la par que la ciencia avanzaba. Comodidad. Hemos ultilizado la ciencia para hacernos la vida más fácil, más cómoda. Nuestra naturaleza era totalmente distinta a lo que ahora somos, lo hemos llamado "evolución".
Actualmente nuestra vida es fácil, vivimos rodeados de unos lujos que ninguna otra especie tiene. En el fondo parece que tengamos una visión antropocentrista de la vida a pesar de saber que esto no es cierto. Esto, en un principio, podríamos verlo como un avance, ¿no? Somos la especie con mayor evolución, nos hemos facilitado la vida, la hemos alargado, conocemos el porqué de infinidad de cuestiones etc. Pero esto no es más que una mejora en cuanto al ser humano. El mundo no ha mejorado con el uso que le damos a la ciencia. Y posiblemente, esta mejora sea solo temporal, ya que degenerativamente, el mal uso que hemos dado a la ciencia está haciendo decaer el planeta. El ser humano ha introducido infinidad de cosas al planeta que no existían, y que, en su mayoría no proporcionan ningún bien.
Existe un cambio climático, hemos creado bombas atómicas, que, lógicamente, sin conocimiento científico no hubiesen sido posibles y que no proporcionan ningún bien al planeta.

En teoría, como tenemos un alto nivel de conocimiento científico (aunque aún quede mucho por descubrir) deberíamos saber frenar lo que hemos creado o, al menos, no empeorarlo más aún. El problema es que sólo nos importa el presente, que, a día de hoy los avances científicos nos facilitan la vida y a los que actualmente vivimos no tiene porqué suponernos ningún riesgo, por tanto ¿para qué preocuparnos de algo que no vamos a vivir? Desgraciadamente, esta es la mentalidad que tenemos pese a disfrazarla tras la "ecología" y ese tipo de cosas limpia conciencias que nos hacen sentir muy buena gente y que nos preocupamos realmente.

En definitiva, la ciencia no supone ni bien, ni mal. Lo que lo supone es el uso que le demos. Según ha sido utilizada hasta el momento, nos ha aportado cosas buenas, incluso no sólo para el ser humano sino para el planeta, nos ha facilitado la vida a dia de hoy, pero la hemos utilizado mal en cuanto al día de mañana. De manera que los beneficios que hemos sabido aprovechar han sido, en su mayoría, para el ser humano y en el presente, olvidando el resto del mundo y las próximas generaciones.


Annie Castaño Gómez.


Existen aplicaciones buenas para la ciencia, sin duda. El otro día algo me dió que pensar, dejo el enlace al capítulo 43 de Redes. No, no estoy obsesionada, tú ves Padre de Familia y nadie te dice nada, ¡déjame a mi ser feliz con mi Redes!

miércoles, 20 de enero de 2010

Haitiborrados.

Estoy harta de Haití, y no del país que poca culpa tiene de que se me atiborre de noticias, donaciones, peticiones de ayuda etc. (¿podría tener la culpa de algo un trozo de tierra?), si no que estoy harta de todo lo que ha conllevado ese terremoto. Harta de ver como el mundo egoísta se dedica a donar dinero, y a casi obligar al resto que lo hagan simple y llanamente para limpiar su conciencia. ¡Ayudemos a las ONGs a enriquecerse a costa de la hipocresía y el egoísmo humano!
Apostaría a que más de dos tercios de los que están "ayudando tanto" a Haití no sabría ubicarlo en mapa y que, posiblemente, no supiese de su existencia hasta el terremoto.
Lo triste es que intentan vender que siempre han estado preocupados por Haití, preocupación que queda clarísimamente reflejada en la gran ayuda que han ido aportando a lo largo de los años, gracias a la cual, el terremoto no ha tenido ningún tipo de consecuencia grave. Pero es mucho más fácil hacerse el bueno cuando es tarde. Es mucho mejor esperar a que ocurra algo así, para donar tus 10, 20 o 50€ y fardar de lo buena persona que eres, de la ayuda que estás aportando y de lo que te gustaría poder ir allí a ayudar. Y, como de costumbre, esto no es solo a nivel individual, ya se encargó el gobierno de llevarnos a su terreno, hasta tal punto que nos creemos tanto el engaño de los gobiernos para desviar la atención de otros asuntos, para quedar como los buenos de la película que lo hemos asumido y lo hacemos nosotros mismos. Pero realmente, ¿a quién le importa esa gente? Y no, no es ser mala persona, no es frialdad. Te importan ahora ¿no? Porque te bombardean periodísticamente con lo mal que lo pasa la gente y es tu oportunidad para sentirte bien. En un par de meses cuando los medios de des-comunicación tengan otro interés nadie se acordará de Haití, nadie se preocupará por esas familias de las que ahora hablan como su mayor preocupación. Y es que, no nos engañemos, nadie está realmente preocupado, quizá porque el ser humano sea egoísta por naturaleza... y con esto no quiero decir, que por ejemplo tú que me estás leyendo no sientas tristeza, rabia, empatía por esas personas, quizá si lo hagas, no digo que no, pero de estar realmente preocupado no estarías leyendo esto y la ayuda hubiese aparecido antes de que hubiese un terremoto, pero por aquel entonces al gobierno no le interesaba...
Sólo añadir una pregunta... ¿quién se acuerda de Gaza?

Oh... que buenas personas son...

jueves, 14 de enero de 2010

Todas las criaturas de este mundo mueren solas.

Cine. Buen cine.


-"Donnie Darko", ¿qué clase de nombre es ése? Suena a superhéroe o algo por el estilo.
-¿Qué te hace pensar que no lo soy?



Los agujeros de gusano, los viajes a través del tiempo, el destino, la relación entre todos los sucesos, todos los dobles sentidos, la crítica, la esquizofrenia, el sentido de la vida...


¿Por qué llevas ese estúpido disfraz de conejo? ¿Por qué llevas ese estúpido disfraz de humano ?





-¿La busqueda de Dios es absurda?
-Lo es si todos morimos solos.



Hoy ha sido un día de cine... ya habrá otro día para criticarlo, pero me quedo con muy buen sabor de boca.

domingo, 10 de enero de 2010

Miradas.

- ¿Porqué me miras así?
- ¿Cómo te miro? te miro normal...
- No, no es normal, ¿miras asi a todo el mundo?
- No... a cada persona la miro de una forma
- ¿Y a mi como me miras?
(Silencio)
- Dime, ¿a mi como me miras?
- No se, según me inspire lo que veo
- ¿Y que te inspira?
- Es algo que se hace, no se puede decir.
- Bueno, pues haz lo que te inspire.