Las doce de la noche. Lo único que alumbraba era la tenue luz de la luna, y lo que dejaba ver, nuestras cuatro sonrisas. Mis pies jugueteaban entre la arena hasta que decidimos salir corriendo hacia el agua. Paré en seco al llegar a la orilla y les vi, como tres niños jugando con el agua del mar. Miré hacia el cielo. La luna estaba llena y expléndida y derrochaba una belleza inigualable. ¿Inigualable? No, fue entonces cuando me dí cuenta de que no. De que la belleza que derrochaba en ese instante aquel circulo brillante rodeado de pequeñas estrellas, no era nada comparado con él. Ni si quiera su reflejo en el mar, ni si quiera ese instante a media noche dentro del mar, con ellos tres, bañandonos en risas, no, no había nada. Ni el momento más maravilloso que puedas imaginar era tan perfecto como el hecho de poder estar a su lado. Saqué mi brazo del agua salada y acerqué mis labios a mi muñeca. Besé la pulsera.
jueves, 20 de agosto de 2009
lunes, 27 de julio de 2009
Hacer el amor con la mirada.
Quizá sea el estres, la presión de tener que decidir ya, o de necesitar que decidan algo ya. El hecho de saber que tienes que tomar una decisión o que alguien debe tomarla y no la toma...
Es agobiante la vida en la ciudad... los días que pasé en el campo, en Francia, tanto la primera vez, como la segunda, me enseñan lo agobiante que es vivir en una ciudad y la tranquilidad y falta de prisas del campo. Aunque eso tambien puede llegar a ser agobiante.
A la vuelta me planteé muchas cosas... Y como siempre, llegué a muchas conclusiones y a la vez a ninguna. Pero... ¿sabeís que? Las conclusiones y decisiones importantes las tengo claras.
He vivido unos días muy especiales, demasiado incluso, especiales tanto por lo malo como por lo bueno.
Es agobiante la vida en la ciudad... los días que pasé en el campo, en Francia, tanto la primera vez, como la segunda, me enseñan lo agobiante que es vivir en una ciudad y la tranquilidad y falta de prisas del campo. Aunque eso tambien puede llegar a ser agobiante.
A la vuelta me planteé muchas cosas... Y como siempre, llegué a muchas conclusiones y a la vez a ninguna. Pero... ¿sabeís que? Las conclusiones y decisiones importantes las tengo claras.
He vivido unos días muy especiales, demasiado incluso, especiales tanto por lo malo como por lo bueno.
28 de Julio de 2009
Sentimientos a distancia.
Sentimientos a distancia.
domingo, 19 de julio de 2009
Echale sal al acento madrileño.
Era la una de la tarde y sus caras mostraban preocupación, acababamos de llegar a la casa de sus amigos para tomar el aperitivo, y no podían evitar sentirse mal, ibamos a comer muy tarde. En el fondo, echaré de menos comer a las 12 o a la una...
Entramos en aquella casa, era tan grande, todas eran tan grandes...
- Buenos días, I'm Michel.
- Bonjour! Ana.
- Oh! Wonderfull.
Tras presentarme también a la mujer de Michel, tomamos aquel aperitivo con bastantes prisas y volvimos a nuestros coches para ir a comer.
El restaurante era maravilloso, una terraza al lado del mar, la brisa llegaba hasta nosotros, aunque he de decir que era bastante fría.
Michel, me llamaba mucho la atención, sin duda era un hombre bastante divertido, creo que no estuvo más de cinco minutos sin gastar una broma, pero sus ojos me decían algo más... parecía ser un hombre bastante interesante...
La gente insiste en hablarme en inglés, Léa insiste en que entiendo muy bien el Francés pero no siempre le hacen caso, Michel era una de las personas que no le hacía caso.
La mujer de Michel mostraba bastante interés en España, hablaba de los artistas que conocía, y de lo mucho que le gustaba el idioma, cada minuto me preguntaba tres o cuatro palabras, me contó que ella estudió español y que le parecía un idioma precioso.
Cada vez que decía una de las palabras que me preguntaban Michel añadía "L'accent de Madrid"
Yo decía que no y el contestaba "En Barcelona no hablan así"
Hizo un fallido intento de contarles la estúpida rivalidad entre Madrid y Barcelona al resto de comensales sin que yo me enterase, pero como ya he dicho, fue fallido. Le conté que a mí eso me daba igual y su mujer me hizo decirlo en Español.
- "Men da inual?" - preguntó.
- Me da igual - respondí.
- Es dificilo - dijo
- Dificil - añadí entre risas
- Ah, dificíl... merci
Todos intentaban hablar español, y Michel insistía en hablar inglés y comentar cosas sobre "mi acento madrileño"
Entonces lo vió, un pequeño bote de cristal que guardaba sal en su interior, sus ojos buscaron una victima y a su derecha encontró a Léa distraida.

Contar lo que sucedió después es innecesario, Léa se encontraba bañada en sal mientras gritaba aquello que tanta gracia me hace "A la vache!"
No pude evitar pensar en mi padre, Michel hacía lo mismo que haría mi padre, entonces Léa fue a comer y Michel estrategicamente cogió el brazo con el que ella levantaba el tenedor y lo bajó. Rompí a reir, "mi padre versión Normandia"
Le echaba de menos... le echo de menos, tengo guardado un abrazo muy fuerte para él, quizá a veces no me de cuenta de lo mucho que es, lo importante, y de "la sal" que aporta a mi vida... me arrepiento, me arrepiento mucho, pero se que el me perdonará, es mi padre... solo espero que no le haya dado ideas lo de bañar a la gente en sal y lo deje en lo que solía hacer, echar sal en la mesa, o como mucho detrás de él...
Supongo que tarde o temprano todos nos damos cuenta de nuestros errores, decir que no me he equivocado con él muchas veces sería hipócrita... Papá, te voy a decir un secreto... te quiero.
Entramos en aquella casa, era tan grande, todas eran tan grandes...
- Buenos días, I'm Michel.
- Bonjour! Ana.
- Oh! Wonderfull.
Tras presentarme también a la mujer de Michel, tomamos aquel aperitivo con bastantes prisas y volvimos a nuestros coches para ir a comer.
El restaurante era maravilloso, una terraza al lado del mar, la brisa llegaba hasta nosotros, aunque he de decir que era bastante fría.
Michel, me llamaba mucho la atención, sin duda era un hombre bastante divertido, creo que no estuvo más de cinco minutos sin gastar una broma, pero sus ojos me decían algo más... parecía ser un hombre bastante interesante...
La gente insiste en hablarme en inglés, Léa insiste en que entiendo muy bien el Francés pero no siempre le hacen caso, Michel era una de las personas que no le hacía caso.
La mujer de Michel mostraba bastante interés en España, hablaba de los artistas que conocía, y de lo mucho que le gustaba el idioma, cada minuto me preguntaba tres o cuatro palabras, me contó que ella estudió español y que le parecía un idioma precioso.
Cada vez que decía una de las palabras que me preguntaban Michel añadía "L'accent de Madrid"
Yo decía que no y el contestaba "En Barcelona no hablan así"
Hizo un fallido intento de contarles la estúpida rivalidad entre Madrid y Barcelona al resto de comensales sin que yo me enterase, pero como ya he dicho, fue fallido. Le conté que a mí eso me daba igual y su mujer me hizo decirlo en Español.
- "Men da inual?" - preguntó.
- Me da igual - respondí.
- Es dificilo - dijo
- Dificil - añadí entre risas
- Ah, dificíl... merci
Todos intentaban hablar español, y Michel insistía en hablar inglés y comentar cosas sobre "mi acento madrileño"
Entonces lo vió, un pequeño bote de cristal que guardaba sal en su interior, sus ojos buscaron una victima y a su derecha encontró a Léa distraida.

Contar lo que sucedió después es innecesario, Léa se encontraba bañada en sal mientras gritaba aquello que tanta gracia me hace "A la vache!"
No pude evitar pensar en mi padre, Michel hacía lo mismo que haría mi padre, entonces Léa fue a comer y Michel estrategicamente cogió el brazo con el que ella levantaba el tenedor y lo bajó. Rompí a reir, "mi padre versión Normandia"
Le echaba de menos... le echo de menos, tengo guardado un abrazo muy fuerte para él, quizá a veces no me de cuenta de lo mucho que es, lo importante, y de "la sal" que aporta a mi vida... me arrepiento, me arrepiento mucho, pero se que el me perdonará, es mi padre... solo espero que no le haya dado ideas lo de bañar a la gente en sal y lo deje en lo que solía hacer, echar sal en la mesa, o como mucho detrás de él...
Supongo que tarde o temprano todos nos damos cuenta de nuestros errores, decir que no me he equivocado con él muchas veces sería hipócrita... Papá, te voy a decir un secreto... te quiero.
Domingo 19 de Julio de 2009. Palabras desde Francia.
Musicalmente hablando.
Ya había seleccionado cuidadosamente el momento que iba a narrar y comenzaba a hacerlo cuando una vocecilla gritaba mi nombre con mas "enes" de lo normal.
- Oui - respondí a la voz.
- Viens s'il te plaît - me dijo.
- D'accord.
Bajé veloz las escaleras y abrí la puerta que daba a la cocina. Ahí estaban, más desconocidos que añadir a la reunión que tenía lugar en la cocina. Esta vez era una pareja, marido y mujer, se les notaba algo distanciados, pero ese es otro asunto.
- Bonjour Anna! Ooooh tu es très belle!
- Bonjour, merci!
Aún no me acostumbré a que me saludasen con tres besos, otras con dos, y otras diciendo "C'est La Normandie, quatre!" y continuar con cuatro besos.
Eran muy agradables y la conversación se baso en un hilo continuo de bromas y risas.
Estabamos tomando el té caliente que cuidadosamente habíamos preparado hacia escasos minutos cuando me dió por mirar aquel reloj que colgaba de la pared.
A la vache! - me dije a mi misma - la una y media de la mañana y nosotros tomando el té...
Mi cabeza comenzó a hacer eso que tanto detesto, divagar ella sola, hasta que me dí cuenta de que Bernard no estaba sentado, como hacía pocos segundos, y en su lugar había una silla vacia.
Volvió, pero no volvió solo, una guitarra le hacía compañía, se sentó y mientras el té y el limón aromatizaban el ambiente comenzó a hacer sonar las cuerdas de la vieja guitarra.
Las lenguas inquietas que se encontraban en aquella cocina, cesaron su movimiento y todos nos paramos a escuchar. Una melodía tranquila que transladaba mi mente a una noche en la playa, el sonido de las olas, la brisa acariciando mi piel...

En ese momento, me di cuenta de lo que alguien me dijo ese día, tengo mucha capacidad para sentir... y adoro tenerla, vivo muchos momentos especiales, pero son mucho más especiales de lo normal porque siento, siento mucho, siento todo, sentir es vivir.
Cuanto más avanzaba la melodía más grande se hacía mi sonrisa y mi piel comenzaba a sentir de forma más fuerte aquello que tanto me gustaba. "Piel de gallina" y pelos de punta. Mis sentimientos intentaban salir de mi y ser compartidos con todos. Entonces comenzamos a animarnos. Ya no solo la guitarra, si no una batería improvisada por uno de los hasta ahora desconocidos para mi, un nuevo instrumento construido a base de dos cucharas y ayudado por una mano y una pierna ponían banda sonora a aquella noche tan especial. Nuestras voces aportaban el último detalle y así pasamos el momento más especial del día, cantando, riendo...
Si puedo sacar alguna conclusión de esto, es que vivir es música, vivir es sentir, vivir es teatro.
- Oui - respondí a la voz.
- Viens s'il te plaît - me dijo.
- D'accord.
Bajé veloz las escaleras y abrí la puerta que daba a la cocina. Ahí estaban, más desconocidos que añadir a la reunión que tenía lugar en la cocina. Esta vez era una pareja, marido y mujer, se les notaba algo distanciados, pero ese es otro asunto.
- Bonjour Anna! Ooooh tu es très belle!
- Bonjour, merci!
Aún no me acostumbré a que me saludasen con tres besos, otras con dos, y otras diciendo "C'est La Normandie, quatre!" y continuar con cuatro besos.
Eran muy agradables y la conversación se baso en un hilo continuo de bromas y risas.
Estabamos tomando el té caliente que cuidadosamente habíamos preparado hacia escasos minutos cuando me dió por mirar aquel reloj que colgaba de la pared.
A la vache! - me dije a mi misma - la una y media de la mañana y nosotros tomando el té...
Mi cabeza comenzó a hacer eso que tanto detesto, divagar ella sola, hasta que me dí cuenta de que Bernard no estaba sentado, como hacía pocos segundos, y en su lugar había una silla vacia.
Volvió, pero no volvió solo, una guitarra le hacía compañía, se sentó y mientras el té y el limón aromatizaban el ambiente comenzó a hacer sonar las cuerdas de la vieja guitarra.
Las lenguas inquietas que se encontraban en aquella cocina, cesaron su movimiento y todos nos paramos a escuchar. Una melodía tranquila que transladaba mi mente a una noche en la playa, el sonido de las olas, la brisa acariciando mi piel...

En ese momento, me di cuenta de lo que alguien me dijo ese día, tengo mucha capacidad para sentir... y adoro tenerla, vivo muchos momentos especiales, pero son mucho más especiales de lo normal porque siento, siento mucho, siento todo, sentir es vivir.
Cuanto más avanzaba la melodía más grande se hacía mi sonrisa y mi piel comenzaba a sentir de forma más fuerte aquello que tanto me gustaba. "Piel de gallina" y pelos de punta. Mis sentimientos intentaban salir de mi y ser compartidos con todos. Entonces comenzamos a animarnos. Ya no solo la guitarra, si no una batería improvisada por uno de los hasta ahora desconocidos para mi, un nuevo instrumento construido a base de dos cucharas y ayudado por una mano y una pierna ponían banda sonora a aquella noche tan especial. Nuestras voces aportaban el último detalle y así pasamos el momento más especial del día, cantando, riendo...
Si puedo sacar alguna conclusión de esto, es que vivir es música, vivir es sentir, vivir es teatro.
Sábado 18 de Julio de 2009. Palabras desde Francia.
Día especial, persona enormemente especial. Hace 16 años, la vida decició darnos un regalo a todos los que hoy podemos disfrutar de su compañía, gracias, por ser, por estar, por darnos tu cariño, tu amistad, compartir tus pensamientos, tus ideas, tus sentimientos, tu arte.
Día especial, persona enormemente especial. Hace 16 años, la vida decició darnos un regalo a todos los que hoy podemos disfrutar de su compañía, gracias, por ser, por estar, por darnos tu cariño, tu amistad, compartir tus pensamientos, tus ideas, tus sentimientos, tu arte.
viernes, 17 de julio de 2009
Pasada por agua.
Son las 4 35 de la noche y acabo de llegar aquí. Mi adrenalina no me permite dormir y mis pies frios quieren incitarme a bailar otra vez...
Sin duda, esta semana estoy viviendo y voy a vivir muchísimas experiencias, hoy he empleado dos formas muy divertidas de librarme de un par de tios pesados, he comprobado que los sentimientos no saben de idiomas, y he visto el valor que tiene que una persona con la que solo has cruzado un par de palabras y no en su idioma, sepa cuando necesitas un abrazo y sea capaz de dartelo, he visto en sus ojos una expresión de agradecimiento preciosa y muy sincera...
Pero en definitiva hoy ha sido un día divertido, gritar, saltar, bailar y reir, reir muchisimo.

Al escribir estas lineas mi mente pensaba en como plasmar un sentimiento de diversión de forma... digamos bonita, aunque la palabra no se ajuste perfectamente a lo que quiero expresar, esto ultimamente me pasa mucho, sobretodo respecto a los sentimientos, muchos sentimientos nuevos sin nombre y a los que sería frio calificar con ellos. Mi mente se ha quejado porque no solo la tristeza es lo que se puede contar de esta forma... todos los sentimientos la merecen, me gustaría contar mi dia entero pero estaria aqui horas..
Me quedo con uno de los momentos más divertidos:
Buscando entre las miles de personas que formaban parte del público del concierto nos encontrabamos Léa y yo, corriendo y empujando entre la gente para abrirnos paso gritabamos "Betina" con pocas esperanzas de encontrarla, decidimos salir corriendo por un pequeño camino sin gente con el simple objetivo de divertirnos, cuando algo entorpece nuestra huida... Las dos, desde el suelo nos miramos sin etender muy bien lo sucedido, entonces nos damos la vuelta, miramos al frente y vemos a los causantes de nuestra caída.
Ahí estaban, a mi derecha, justo en frente de Léa se hallaba un conejo de metro 80 que junto a la vaca de medidas similares que se encontraba en frente de mí, nos pedían perdón por el golpe... Nuestras miradas de incredulidad lo decían todo y no pudimos evitar romper a reír, aquello rozaba lo absurdo, como este día en sí, absurdamente divertido.
Sin duda, esta semana estoy viviendo y voy a vivir muchísimas experiencias, hoy he empleado dos formas muy divertidas de librarme de un par de tios pesados, he comprobado que los sentimientos no saben de idiomas, y he visto el valor que tiene que una persona con la que solo has cruzado un par de palabras y no en su idioma, sepa cuando necesitas un abrazo y sea capaz de dartelo, he visto en sus ojos una expresión de agradecimiento preciosa y muy sincera...
Pero en definitiva hoy ha sido un día divertido, gritar, saltar, bailar y reir, reir muchisimo.
Al escribir estas lineas mi mente pensaba en como plasmar un sentimiento de diversión de forma... digamos bonita, aunque la palabra no se ajuste perfectamente a lo que quiero expresar, esto ultimamente me pasa mucho, sobretodo respecto a los sentimientos, muchos sentimientos nuevos sin nombre y a los que sería frio calificar con ellos. Mi mente se ha quejado porque no solo la tristeza es lo que se puede contar de esta forma... todos los sentimientos la merecen, me gustaría contar mi dia entero pero estaria aqui horas..
Me quedo con uno de los momentos más divertidos:
Buscando entre las miles de personas que formaban parte del público del concierto nos encontrabamos Léa y yo, corriendo y empujando entre la gente para abrirnos paso gritabamos "Betina" con pocas esperanzas de encontrarla, decidimos salir corriendo por un pequeño camino sin gente con el simple objetivo de divertirnos, cuando algo entorpece nuestra huida... Las dos, desde el suelo nos miramos sin etender muy bien lo sucedido, entonces nos damos la vuelta, miramos al frente y vemos a los causantes de nuestra caída.
Ahí estaban, a mi derecha, justo en frente de Léa se hallaba un conejo de metro 80 que junto a la vaca de medidas similares que se encontraba en frente de mí, nos pedían perdón por el golpe... Nuestras miradas de incredulidad lo decían todo y no pudimos evitar romper a reír, aquello rozaba lo absurdo, como este día en sí, absurdamente divertido.
Viernes 17 de Julio de 2009. Palabras desde Francia.
jueves, 16 de julio de 2009
Te cuidara allá donde mi mano no llegue
Y después de la mezcla de sensaciones que he vivido hoy, todas las experiencias, las risas, los momentos de sueño, aquella tormenta fugaz de menos de un minuto bajo un sol realmente abrasador que nos dejó sin luz, los viajes en coche, el viajar sola en avión, enriquecerme culturalmente... sin duda, pero sin ningún tipo de duda me quedo con un momento.
Ese momento en el que Sinatra acalla su voz en mis cascos, dejando en mi cabeza la melodía de come fly with me, que me hace querer volver a escucharle, y da paso a las primeras notas del piano de Elton John... Entonces cierro los ojos... Mi banda sonora susurra "It's a little bit funny this feeling inside" mis ojos se abren lentamente, y asoman curiosos por la ventanilla, dejandome visualizar Francia a mis pies, y apreciar que estoy ahí, que estoy en el cielo. Entonces no puedo evitar recordar quien está cuidandome en estos momentos, quien me está cuidando aquí donde la mano de otros no llegan... "Te hará sentir bien" mi cabeza me susurra continuamente esa frase, y mi corazón no puede evitar encojerse, provocandome una placentera mezcla entre dolor, felicidad, amor, tristeza y calma. Y este pequeño músculo inquieto, se encoje tanto que hace que una lagrimilla vaya deslizandose por mi mejilla, hasta llegar a la comisura de mis labios y hacerme dibujar una sonrisa.

Despues de vivir uno de los momentos más emotivos que he sentido en mi corta existencia, cogí mi cámara de fotos de pésima calidad e intente plasmar un recuerdo de ese instante que perdurará en mi memoria y corazón durante mucho tiempo.
Ese momento en el que Sinatra acalla su voz en mis cascos, dejando en mi cabeza la melodía de come fly with me, que me hace querer volver a escucharle, y da paso a las primeras notas del piano de Elton John... Entonces cierro los ojos... Mi banda sonora susurra "It's a little bit funny this feeling inside" mis ojos se abren lentamente, y asoman curiosos por la ventanilla, dejandome visualizar Francia a mis pies, y apreciar que estoy ahí, que estoy en el cielo. Entonces no puedo evitar recordar quien está cuidandome en estos momentos, quien me está cuidando aquí donde la mano de otros no llegan... "Te hará sentir bien" mi cabeza me susurra continuamente esa frase, y mi corazón no puede evitar encojerse, provocandome una placentera mezcla entre dolor, felicidad, amor, tristeza y calma. Y este pequeño músculo inquieto, se encoje tanto que hace que una lagrimilla vaya deslizandose por mi mejilla, hasta llegar a la comisura de mis labios y hacerme dibujar una sonrisa.
Despues de vivir uno de los momentos más emotivos que he sentido en mi corta existencia, cogí mi cámara de fotos de pésima calidad e intente plasmar un recuerdo de ese instante que perdurará en mi memoria y corazón durante mucho tiempo.
Jueves 16 de Julio de 2009. Palabras desde Francia.
miércoles, 15 de julio de 2009
Let's fly, let's fly away.
Se que realmente no soy consciente de que en 10 horas estaré en París, de que en menos de 24, estaré en Normandía, y de que en menos de 6 estaré camino al aeropuerto.
Normalmente antes de emprender un viaje, mi casa se revuelve para ser guardada en maletas, yo, miro el espectáculo mientras intentan meterme prisa, soy esa especie de persona que odia las prisas, pero que, ODIA llegar tarde. Esta vez mi casa no se revolvía, el vuelo que saldrá mañana de barajas, con destino París, lo cogeré yo, yo sola. Esto es lo que me hace no ser consciente de que me voy. En la entrada de mi casa solo hay una maleta, mi hermano no está en casa, mi madre trabaja mañana...
No se donde estaré mañana a estas horas, solo se que no en Madrid, que no en España, y que si por tierras normandas, que estaré haciendo es todo un misterio.
Me alejare y a la vez me acercaré a mi objetivo, me acerco en tiempo, por una parte en distancia, pero me alejo por otra parte en distancia. Si, no tiene sentido, lo sé, pero creo o quiero creer que alguien lo entendera.

Debería ser consciente de que me voy, hoy me he despedido de mucha gente, no de toda, eso sí...
Pero no, no soy consciente y no estoy preparada para echar de menos a la gente, no estoy preparada para pasar 7 días sin ellos. Joder Annie, en que te estás convirtiendo? Siempre has sido dependiente, pero son 7 días, 7 días para disfrutar con Léa, 7 días de fiesta, 7 días que cuando acaben, continuaran con otros 7 geniales. Soy una puta dependiente de vosotros.
En fin, dejo de escribir, no es ni bonito, ni lógico ni nada, es una puta chorrada...
Os quiero, disfrutad de mi ausencia :)
Normalmente antes de emprender un viaje, mi casa se revuelve para ser guardada en maletas, yo, miro el espectáculo mientras intentan meterme prisa, soy esa especie de persona que odia las prisas, pero que, ODIA llegar tarde. Esta vez mi casa no se revolvía, el vuelo que saldrá mañana de barajas, con destino París, lo cogeré yo, yo sola. Esto es lo que me hace no ser consciente de que me voy. En la entrada de mi casa solo hay una maleta, mi hermano no está en casa, mi madre trabaja mañana...
No se donde estaré mañana a estas horas, solo se que no en Madrid, que no en España, y que si por tierras normandas, que estaré haciendo es todo un misterio.
Me alejare y a la vez me acercaré a mi objetivo, me acerco en tiempo, por una parte en distancia, pero me alejo por otra parte en distancia. Si, no tiene sentido, lo sé, pero creo o quiero creer que alguien lo entendera.

Debería ser consciente de que me voy, hoy me he despedido de mucha gente, no de toda, eso sí...
Pero no, no soy consciente y no estoy preparada para echar de menos a la gente, no estoy preparada para pasar 7 días sin ellos. Joder Annie, en que te estás convirtiendo? Siempre has sido dependiente, pero son 7 días, 7 días para disfrutar con Léa, 7 días de fiesta, 7 días que cuando acaben, continuaran con otros 7 geniales. Soy una puta dependiente de vosotros.
En fin, dejo de escribir, no es ni bonito, ni lógico ni nada, es una puta chorrada...
Os quiero, disfrutad de mi ausencia :)
Come fly with me, let's fly, let's fly away.
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